"La educación de mi hija"

María Lorenza Chuta Quiché, vive en una comunidad en el departamento de Sololá Guatemala, en donde las oportunidades de obtener un trabajo estable es difícil, lo que conlleva que varias familias no prioricen la educación de los hijos.

El padre de Juana no asumió sus responsabilidades desde que ella nació, sin embargo, María ha sido la que tiene la responsabilidad de darle educación a su hija, ella es costurera (elabora prendas de vestir típicos, camisas, blusas, etc.) esta labor la desempeña desde que tenía 11 años de edad y con ella ha logrado brindar las necesidades básicas a su hija.

María Lorenza madre de Juana Evelyn alumna becada, es una mujer que expresa que su vida cambió desde que ingreso al proyecto de becas, en especial porque ha tenido mucha ayuda para orientar a su hija en aspectos educativos y su desenvolvimiento en la sociedad. La madre comenta que desea que su hija se mantenga estudiando, porque no quiere que pase por las mismas dificultades que ella sufrió en el pasado.

María explica que algo que ha transformado su actuar tanto en su familia como en la comunidad, no solamente ha sido el apoyo económico que se le brinda a su hija, sino la manera en como la tratan en el proyecto, durante las formaciones que se imparten y las diferentes actividades que se realizan han aportado bastante a su personalidad. Ella comenta que cuando se realizaron reuniones para seleccionar a las nuevas autoridades de la comunidad en el año 2014 la seleccionaron para que formará parte del Comité Comunitario de Desarrollo, lo cual aceptó con temor, porque no tenía el valor de dar sus ideas.

Actualmente es una de las líderes reconocidas en la comunidad, ha participado en Juntas Directivas de diferentes entidades, es parte de la Junta directiva de mujeres de la iglesia y como menciona ella  es porque en FUNDAP he aprendido a soñar , a trazarse metas, a darse cuenta lo especial que es ella como ser humano, y eso se lo transmite a su hija. Además, menciona que ha perdido el miedo a opinar, estar en el proyecto le ayuda a salir de su mundo y a darse cuenta que la educación de su hija es una oportunidad para soñar juntas.

Testimonio

MARÍA LORENZA CHUTA QUICHÉ
22 años

Madre de familia




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